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jueves, 20 de septiembre de 2007

Fender Classic Player 60's Strat.

Caída del cielo a mis manos (literalmente), me he rendido en el acto a sus virtudes –que son muchas- de manera incondicional.
Diseñada por Greg Fessler en la Custom Shop de Fender (¡Ojo! ¡no confundir con la "Classic 60's" a secas! La que nos ocupa lleva la inscripción "Custom Shop designed" en el neckplate), esta belleza destaca por su mástil con radio de 12 pulgadas y perfil en c suave –frente al standard stratocaster más extendido de 9.5 y c-. Este radio supone un diapasón más plano, lo que propicia un ataque bajísimo si así se desea, sin riesgo de trasteo en bendings de dos o más tonos. A su vez, el cuello es más estrecho, con lo que mientras trabajamos en el primer traste nuestro pulgar asomará sin dificultad abrazando este mástil de tacto delicioso, rápido y suave. Importantes también los 21 trastes médium jumbo, que facilitan los deslizamientos con su gran superficie. Precioso el color envejecido del arce y la veta del diapasón de palorosa, así como los afinadores vintage Ping, hermosísimos (sí, soy un sentimental…). Para terminar con el mástil, comentar que el ajuste para el alma va al final de este, en la inserción con el cuerpo, y no en la cabeza, como suele ser habitual en otros modelos.
Díganme: ¿acaso no es como para perder la cabeza...?

El cuerpo. En “sonic blue” (¿azul sónico?, azul suave). La aplicación del color es “gloss poly”; esto significa que se mantendrá sin variaciones y no envejecerá como en los acabados en “nitrocelulosa” (lo que hace, por ejemplo, que los artic white -blanco puro, ártico- de los 60 y 70 sean hoy vintage white -blanco amarilleado-). Los puristas prefieren que la guitarra madure con la edad, y que la madera respire, por lo que estos acabados plásticos no son los más populares entre los entendidos. En este caso algunos insisten en que, de todas formas, el acabado ha sido más suave que el estándar “poly”. El tiempo lo dirá. Respecto a la comodidad del cuerpo, grata sorpresa. No esperaba diferencias notables respecto a otras stratos, pero sí, las hay. Muy cómoda (será que es de mi talla…).
Hardware. Además de los afinadores vintage Ping, dos puntos fundamentales para separar a esta guitarra elevándola por encima incluso de algunas de precio superior: puente y pastillas. Puente custom shop de dos puntos con selletas vintage, aguanta los tirones de palanca de forma increíble para un puente de sus carácterísticas (es la primera vez que se monta fuera de Custom Shop). Pastillas Custom Shop 69, cableado y sonido vintage 100%, datadas y firmadas AY por Abigail Ybarra, luthier de la CS. Siempre he sido más de humbucker, incluso de humbucker en formato single de gran salida, pero estas 69… ¡guau! En limpio: Frusciante, al crunch súmele tubescreamer y wah y Hendrix aúlla. Fieles a la época en la que se inspiran, carecen de cancelación de ruido, por lo que producen un leve “hum”, un pequeño precio por su tremenda fidelidad sónica a una época.
Estoy enamorado…